
La felicidad no depende de uno mismo, de si tu estás bien o te quieres más de la cuenta. La felicidad depende del efimero susurro del vuelo de las abejas que pasan rozando los labios de un pianista empedernido, de que la más baja de la clase encuentre debajo de las delicadas notas musicales al hombre-jirafa que la llevará a fermentar cerveza en la parte oscura de la luna, de que la tristeza de un cuadro escuche en la radio que las cigüeñas vuelven nadando de África.
La felicidad depende de que un chasquido de dedos apague las velas desperdigadas por todo el pasillo, de que los gatos callejeros den color a los árboles sumergidos en lienzos con sus bolígrafos desgastados, que el cansado viajero vuelva a ver la corteza donde años atras marcó con la navaja el nombre de una dama que ya ha dejado de existir.
La felicidad solo depende de que las personas a las que de verdad quieres estén bien o quieran a alquien más de la cuenta.
Soy feliz.

:D segui escribiendo amigo y yo te sigo leyendo.. y otro dia sigo pa abajo que ya me voy a dormir hoy. Ciao!
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