miércoles, 23 de junio de 2010

Bichos.


Y hoy mi mejor y único amigo se llama Brugal, él, al menos, no de meja tirado cuando las estrellas se me caen al suelo, cuando los gatos callejeros me gritan "Te lo dijimos, ella no es moralmente correcta para ti".

Y las rosas se oscurecen cuando escuchan mis pasos.

Y los libros se me cierran cuando sienten tu aliento.

Y las arañas con minifalda de las esquinas cada vez me atraen más con sus telas.

Cupido tiene artritis en la muñeca y ya no lanza flechas contra ti.
Y que si quieres te regalo todas mis próximas vidas, pero esta dejamela para mi, ya estoy demasiado viejo y cansado para esta mierda, tus piernas ya no me hacen sentir.

Y que más da, vida mia, si al fin y al cabo sólo fuiste todo para mi.

sábado, 12 de junio de 2010

La conversación.


Ring Ring.

-¿Si?, ¿quién es?
-Buenas señora, ¿está su hija?
-Sí, pero se está duchando.
-¡Ah! Bueno...pues digale cuando termine que me llame.
-No, no, esperala, si no tardará nada, además, ¿es que no quieres hablar con tu suegra?
-Emm...vale, como quiera.
-¿Te gusta mi hija eh? Es muy guapa, de pequeña todo el mundo lo decía, pero vamos, ahora es que es toda una señorita, ¡y con novio! ¡Ay, que alegría me dio cuando me lo dijo!, además que, por lo que me cuenta, pareces un chico muy bueno, cuidamela ¿eh? ¿cuánto llevais juntos?
-8 meses
-¿Tanto? Esta hija mía, a mi me dijo que llevabais sólo 5, en fin, se le habrán torcido las cuentas. ¿Y tus padres qué tal? Diles que cuando quieran pueden venir a tomar café, ¿tus padres beben café? A mi me gusta, pero es que luego paso unas noches muy malas. "¡No bebas café!" me dice siempre mi marido, pero claro, si vienen tus padres a beber café no les voy a hacer el feo de quedarme yo bebiendo otra cosa, ¡faltaría más!, porque yo no se si mi hija te habla de nosotros, pero esta casa es muy tradicional y muy correcta, aquí se hace todo como Dios manda, y no es que seamos muy creyentes, no te vayas a creer, yo sólo rezo de vez en cuando, y mi marido va a misa cuando está obligado a hacerlo, pero que tampoco somos de esos hippies que no creen en nada y queman contenedores y cultivan tomates, no, en mi casa se toman las doce uvas todas las nocheviejas, me acuerdo en la última nochevieja..
-¿No termina ya su hija?
-¡Que sí! Que estará al terminar, por cierto, ¿vosotros ya lo habeis hecho?
-¿El qué?
-¡Que va a ser! ¿Es que eres tonto? ¿tu te crees que las madres no nos damos cuenta de las cosas? Claro que lo habreis hecho, pero hacerlo con precaución, tu ponte siempre preservativo, que yo por ahora no quiero nietos, que soy muy joven.
-Mire señora...yo sólo quería decirle una cosa a Rosa, pero es que tengo prisa y no puedo esperar más.
-¿Rosa? ¿qué Rosa? Mi hija se llama Claudia.
-Perdón, creo que me he confundido al marcar.

martes, 1 de junio de 2010

Tu conejo.


Ya con tu cuerpo no siento nada, mis dedos dicen que solo nostalgia, pero la nostalgia es una mentira que inventamos los mayores para que los niños dejen de llorar.

Ahora tu cuerpo baila tango con otro señor, quizás más alto, quizás mas guapo, quizás mejor. Pero puedes estar segura de que él no te lo hará como yo, a la luz de los mecheros.

Tápate la boca con el pañuelo cuando tengas miedo de tu propia vida, toda tu puta vida.
Cuando me decias que mi formalidad debía durar ochenta y siete segundos.
Acojonate cuando me veas pasar de la mano de damiselas entrenadas.

Que no querida, que ya no más nada, he dejado de dar cuerda al reloj, el tiempo se ha parado, no me untará con nata montada. ¡Oh!

Puedo hasta llegar a jurar que el país de las maravillas ya no está en tu entrepierna, tu conejo blanco se metió por otra puerta.

Y si sólo pidiera un deseo, que tu cuerpo se deformara, que tu piel se arrugara, ¡que tu olor se esfumará!, joder, ya llevo tres...

Lo peor es que ya no puedo beber cerveza, porque cada vez que me emborracho no puedo dejar de pensar el lo magnífico que es tu cuerpo.

Que si la vida es un respiro, yo te respiro dos veces.