domingo, 21 de marzo de 2010

Narciso.


¿Que miras imbécil? Que no eres más tonto porque no te entrenas, solo a ti se te ocurre compar un ticket para viajar montado en una nube por el fondo del mar, ¿quién te has creido que eres? A ver si pensamos un poco más las cosas antes de actuar, que por cada paso que das pisas una mierda nueva. ¿Te acuerdas de la última vez que la jodiste? Quisiste saltar de un paracaidas pero al reves, despegando desde el suelo...cómo ibas a salir volando, si no hacía ni pizca de viento. O cuando prometiste que la esperarias para siempre, y a los trece segundos ya la habías olvidado. No confio en ti, nada. Nadie se atreve a darte la mano, porque aprietas demasiado fuerte el hombro. ¡Que dejes de mirarme! Dime si alguna vez me has sido sincero, estúpido oportunista, largate por el mismo camino que tus pies han formado mientras dabas vueltas en círculo, y cuando llegues al final, a lo más profundo del abismo, gritame desde el fondo, para que pueda reirme a carcajada limpia mientras te ayude a subir de nuevo, trepando por mis pies. Eres verdaderamente gilipollas, ¿no ves que si te vas tengo que seguir a la pata coja? Da todas las voces que quieras, gritame hasta enmudecer, que nadie te escucha, solo yo, desde el otro lado del espejo.

jueves, 11 de marzo de 2010

Razón.


¿Dónde se ha metido la razón?, mi instinto no para de buscarla. La euforia dice que le gritó mientras se alejaba hacia las esquinas donde las putas regalan sentimientos a punto de suicidarse. Creo que se metió detrás de nuestras historias para no dormir, encima de tus pupilas que sienten el olor de mis manos desorientadas, debajo de la túnica de personas que caminan sin rumbo fijo hacia el lugar determinado. La razón se ha ido porque tú me has atado con esposas a la cama. Porque los pájaros que rondan mi cabeza se han escondido detrás del lápiz de un loco pintor que difumina las sonrisas de las amadas que quieren algo a cambio. Porque las siluetas de los perros callejeros atemorizan a los niños desde las ventanas de su cuarto. Mi razón ahora se guía por el instinto. Razón vuelve, prometo cambiar.

lunes, 1 de marzo de 2010

Se vende.


Vendo fiebre, vendo una vía de tren oxidada, una marea baja, una baraja de naipes, vendo humildad, vendo valor y dignidad. Te vendo mi dirección del aburrimiento, vendo tus labios, un abanico de otoños, una lámpara que jamás ha sido frotada, vendo la masa del viento. Vendo una sombra que ha quedado por encima de su dueño, vendo espinas de un pescado que se muerde la cola, vendo cuadro pintado por un loco bohemio que solo quiere llorar, vendo dos maletas y una almohada sin sueño. Vendo una mano que masturba las primaveras, vendo la ventana de mi sótano, un cajón de corcho, vendo mis sonrisas, pero solamente las primeras. Vendo prostituta autista, un revolcón en la arena, una chaqueta sin botón, un recuerdo nublado, vendo anciana que no para de gritar que ya nada vale la pena. Vendo hoguera empapada de sudor, vendo okupa millonario, termitas en un armario, sonrisas de tanatorio, instituto sin horario. Vendo chupa de cuero enmohecida, vendo una tarde resucitada, mejilla que no se deja besar, un perchero que no sabe bajarse los pantalones, vendo casita de chocolate encantada. Te regalo un corazón mojado y te compro la luna, chinchetas, pijamas y esa pila de trastos amontonados.