lunes, 1 de marzo de 2010

Se vende.


Vendo fiebre, vendo una vía de tren oxidada, una marea baja, una baraja de naipes, vendo humildad, vendo valor y dignidad. Te vendo mi dirección del aburrimiento, vendo tus labios, un abanico de otoños, una lámpara que jamás ha sido frotada, vendo la masa del viento. Vendo una sombra que ha quedado por encima de su dueño, vendo espinas de un pescado que se muerde la cola, vendo cuadro pintado por un loco bohemio que solo quiere llorar, vendo dos maletas y una almohada sin sueño. Vendo una mano que masturba las primaveras, vendo la ventana de mi sótano, un cajón de corcho, vendo mis sonrisas, pero solamente las primeras. Vendo prostituta autista, un revolcón en la arena, una chaqueta sin botón, un recuerdo nublado, vendo anciana que no para de gritar que ya nada vale la pena. Vendo hoguera empapada de sudor, vendo okupa millonario, termitas en un armario, sonrisas de tanatorio, instituto sin horario. Vendo chupa de cuero enmohecida, vendo una tarde resucitada, mejilla que no se deja besar, un perchero que no sabe bajarse los pantalones, vendo casita de chocolate encantada. Te regalo un corazón mojado y te compro la luna, chinchetas, pijamas y esa pila de trastos amontonados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario