martes, 23 de agosto de 2011

Santé


Eres mi musa, mi todo exceso, mi portada, mi canal, mi influencia. Eres mi qué más da, mi me amo, mi millones de años, mi incondicional, mi andar en espiral. Eres mi no hay manera humana de olvidarte, mi hora oscura, mi universo, mi olor a cereza, mi duele pero p´alante, mi tostada recién hecha. Eres mi cruz, mi julio, mi saber más de mi, mi te echo de menos, pero no puedo hacer más. Y sobre todo, eres lo que no se me habría ocurrido, ¿a qué no sabes qué cuento estoy apunto de contarte? Ni siquiera sé tu color favorito, tu número de pie, si naciste de cabeza o de culo, si me quieres como se quieren las parejas recientes que empiezan a aborrecerse. Eres mi sí y mi no, mi delirio, mi tortura, mi quizás pueda ser mejor persona. Y hasta en los rincones más oscuros de mi cuarto estás en fotos de carnet. Haz el favor de devolverme la dependencia, sin ti soy marioneta de mi ansiedad, y, aunque a veces disfruto, no suele ser agradable. ¿Cuántas veces te acuerdas de mi? ¿Dónde está mi chica con carmín? La que me robó los labios con un beso, ¿si voy y te digo ¡¡Bú!! me besas otra vez?
Eres perfecta, y sé que no soy gran cosa, no estoy muy bueno, mi cara es un poco rara y a veces soy bastante imbécil, pero te prometo te quiero eternos, de los de verdad, no de esos que se ponen en los comentarios del tuenti. De "te quiero" y punto.
Pero si hasta a las actrices porno le pongo tu cara....¡¡dime si eso no es amor!!

lunes, 18 de julio de 2011

Mi chica de anuncio.


Y será que mi cabeza, no lejos de ser muy inteligente ni de mostrar mucha piedad, tendrá la apremiante necesidad de empezar a tomar decisiones. Empezando, por ejemplo, por retener o no las ganas que mi cuerpo tiene de acercarse al suyo, normalmente con intención de violación, o de cosas menores, pero también castigadas por la ley, de las que no eres merecedora. Estoy seguro que de ser más sabio, filósofo quizás, habría sabido encontrar las palabras exactas para definir tu pelo, así como majestuoso, bello, suave, enigmático, nostálgico, enriquecedor, de una tonalidad cromática cercana a la maravilla, y de unas ondulaciones que hacen envidiar.

Siguiendo por tus ojos, del tamaño de los platos a los que las abuelas encajan un reloj y cuelgan de las paredes de su salón, del color del chocolate, o de café, de la madera o de la mierda, que están tan bien encajados en tu cara que tu escultor se merecería felaciones infinitas.

Y tu boca...¡Ay!, tu boca tan fina como el regaliz, (siempre negro, por supuesto), que fueron creados por los dioses, y las diosas, y los diosos, y su puta madre. Con esos dientes dignos de hijo de dentista, como con aparato acabado de quitar, tan blancos y relucientes como las perlas de plástico, del malo, de los collares de mi madre. ¡Seguro que con esos dientes no eres como esas chicas que me la arañan al mamar!

Con tus pechos ya termino, no siendo menos importantes, ya que son mi parte favorita, la más mejor de tu cuerpo, la que no me deja dormir pero siempre me hace soñar. No son grandes, es cierto, lo que no es tara suficiente para hacer dudar a nadie de su perfección. Me gustaría ser Pulgarcito para perderme entre ellos, y escalarlos hasta sentarme en la cima en esos taburetes tan bien situados. En fin, tengo que parar, porque el peligro de eyaculación se hace evidente en mi cuerpo. Dejaré de hablar de esta mujer, imaginaria, por supuesto, para empezar a hablar de la real, de la que me acompaña a los "recaos" y la que realmente me hace sentir bien.

Su pelo es un poco graso y a veces parece que está sucio, cosa que tiene que poner remedio con las mascarillas que compra, o me manda comprar, en el Mercadona, las cuales dudo que den ningún resultado, pero ella se siente mejor utilizándolas. Sus ojos, no son tan grandes, ni mucho menos, a los anteriormente descritos, se asemejan al tamaño normal de ojo, y son marrones, como los de la mayoría de la gente, aunque ahora algunas modernas, de esas que llevan gafas de pasta y se separan los paletos con las gomas de las boquillas de los globos de agua, quieran camuflarlo con su famosa frase "mis ojos no son castaños, son color miel". Su boca sí es fina, bastante bonita, lo admito, pero sus dientes no son para nada perfectos, uno de los paletos está desviado hacia dentro, y el colmillo izquierdo se monta un poco en su vecino, mejor no hablar de la fila de abajo, y demos gracias a que el labio inferior los tapa bastante bien. Su color es blanco, pero no tan blanco como los anuncios, quizás por los litros de café que puede llegar a consumir en un mismo día. Y sus pechos son estandar, una 90 (85 según la marca de sujetador) y, como todas, tiene uno más grande que el otro, cuyos pezones hay que dejar reposar al aire para que cojan su postura correcta porque el sujetador los ha dejado aplastados y la chica parece bizca.

Es verdad, no es una chica de anuncio y quizá tampoco la chica de mis sueños, pero es la única que hasta ahora ha querido acostarse y levantarse a mi lado en la cama. Y me niego rotundamente, bajo ningún pretexto, a intentar aspirar a más, porque con eso tengo más que suficiente y me doy por satisfecho.

sábado, 7 de mayo de 2011

Karma.


Bien, a ver como hacemos esto...El karma existe. Siempre pensé que eso de Karma era una de tantas gilipolleces que se inventa la sociedad para tener una justificación para ser buenas personas. Eso de ser buena gente así, porque sí, no está bien visto. Si eres buena persona sin necesidad de tener una creencia en Dios, en el karma, o en otras buenas personas serás criticado, porque en este mundo las personas buenas y felices están para criticarlas. Envidia se llama.

La prueba que he experimentado para creer firmemente en el Karma es la relacionada con el sexo. Siempre he sido un cabrón con las chicas con las que me acostaba. Las utilizaba como simples caprichos o juguetes con los que pasar un buen rato. Hasta que con una me pasé de hijodeputa, la amenacé con liarme con otra, y yo sabía que le jodía una barbaridad. Y lo hice y acto seguido se lo dije. Y lo pasó mal. Pero seguía conmigo, porque estaba pillada y me quería.
Ahora ha dicho basta. No me habla por el tuenti, ni por msn, ni por twitter, ni por facebook, no por telefono, ni por la calle, ni por telegrama, ni por señales de humo, ni yo qué se por donde más.
Y ahora quiero estar con ella. La echo de menos una barbaridad. He sido imbécil y lo admito. No sé si es que la quiero o que me gusta su presencia. Pero quiero volver a verla.

Y que me toca joderme chavales, que me lo tengo merecido, que lo acepto y que me alegro por ella. He jugado sucio y ella ha jugado limpio y por eso ha ganado.
Ahora me acaba de dar un toque. Ella estará de fiesta y yo aquí amargado en el sofá. Que cabrona, como sabe hacerme mal...

Joder, esta tia es la hostia. Ja, ja, ja.

sábado, 12 de marzo de 2011

El espejo.


Puedo admitir que soy raro por razones obvias y visibles y por otras que no lo son tanto. Soy raro, por ejemplo, porque prefiero el otoño al verano o la Pepsi a la Coca Cola. La Pepsi está mucho más buena, pero cada uno con sus gustos.
La gente no ve normal que me encanten la primera y la última rebanada del pan de molde porque dicen que es sólo corteza. Joder, pero si están tremendísimas.
Otros dicen que se fabrica el chocolate relleno de naranja sólo para mi porque soy la única persona que lo compra. Diré en mi defensa que cualquier señora que haya estado en mi cama sabe que para conquistarme no hace falta mucho más que un poco de este chocolate, porque me chifla y porque me pasaría una semana con diarrea con tal de comerme todo el chocolate que pueda.

Me gusta más una reunión de amigos en mi piso, con nuestras guitarras, alcohol, guitar hero, un poco de musica buena de fondo, sonando flojito y el tipico gracioso diciendo paridas a irme a una discoteca, acabar perdiendo a mis amigos, que unos moros me ofrezcan una raya por 5€ en el baño y a llegar a casa apestando al humo de tabaco. Porque la ley, la gente, se la pasa por los cojones.

Me gusta follar despacito, gimiendo con susurros, a que la tia meta voces y se comporte como una actriz porno mientras yo no se por qué agujero quiere que le meta la polla. Y prefiero que, al terminar, se quede un ratito, no mucho, pero que no se vista corriendo y vuelva a la discoteca, a por más.

Me gusta la voz de Christina Rosenvinge y me gusta como la utiliza.

Me gusta ser ambidiestro y poder dibujar con las dos manos, y la cara de flipada que se le queda a la gente cuando me ve escribir con las dos a la vez.

Soy raro porque prefiero pasarme horas en casa de mis abuelos, aunque estén viendo "Salvame" a estar con los amigos, porque se que mis abuelos están encantados con que esté a su lado, y eso es lo que me interesa.
También soy raro porque soy educado con las personas desconocidas que me encuentro por la calle. Porque ofrezco mi asiento en el bus a las personas mayores, a las embarazadas y a los que van con muletas. Porque el otro dia llamé a los bomberos porque una anciana se habia quedado encerrada en el balcon y no podía entrar a su casa, y gritaba a la calle y nadie le hacia caso.

Joder, con lo bonito que es ayudar a las personas coño, ¡no entiendo cómo no os dais cuenta! Que ellos luego te lo agradecen.

En definitiva, no soy raro, era mentira, intentaba engañaros. Los raros sois vosotros, porque no os gusta lo que a mi...¡que raros sois, hay que ver! ¡¡Panda frikis!!.