
Ya con tu cuerpo no siento nada, mis dedos dicen que solo nostalgia, pero la nostalgia es una mentira que inventamos los mayores para que los niños dejen de llorar.
Ahora tu cuerpo baila tango con otro señor, quizás más alto, quizás mas guapo, quizás mejor. Pero puedes estar segura de que él no te lo hará como yo, a la luz de los mecheros.
Tápate la boca con el pañuelo cuando tengas miedo de tu propia vida, toda tu puta vida.
Cuando me decias que mi formalidad debía durar ochenta y siete segundos.
Acojonate cuando me veas pasar de la mano de damiselas entrenadas.
Que no querida, que ya no más nada, he dejado de dar cuerda al reloj, el tiempo se ha parado, no me untará con nata montada. ¡Oh!
Puedo hasta llegar a jurar que el país de las maravillas ya no está en tu entrepierna, tu conejo blanco se metió por otra puerta.
Y si sólo pidiera un deseo, que tu cuerpo se deformara, que tu piel se arrugara, ¡que tu olor se esfumará!, joder, ya llevo tres...
Lo peor es que ya no puedo beber cerveza, porque cada vez que me emborracho no puedo dejar de pensar el lo magnífico que es tu cuerpo.
Que si la vida es un respiro, yo te respiro dos veces.

Me gustó un monton. Creativamente intenso y viceversa.
ResponderEliminarsaludos desde leeejos
Es muy bueno
ResponderEliminar